· Mercados
Una diferencia en pantalla no es una ganancia
En arbitraje lo primero que ves es la diferencia de precio. Lo que importa es lo que queda después de pagar cada paso. Por qué cada operación mía pasa primero por una planilla de Excel.
Hago arbitraje entre pesos, dólares, euros, cripto y stablecoins, en exchanges y en mercados P2P. La idea es fácil de contar: lo mismo no vale lo mismo en todos lados, y a veces esa diferencia se puede aprovechar.
El problema es que la diferencia es lo primero que se ve, y no es lo que te queda.
De la diferencia a lo que queda
Entre comprar en un lado y vender en otro hay pasos: convertir de una moneda a otra, pasar de un mercado a otro, pagar comisiones. Cada paso cuesta algo. Una diferencia que en pantalla parece buena, cuando sumás todo, puede no dejar nada, o dejar bastante menos de lo que parecía.
Y además está la ejecución: que la operación se pueda hacer de verdad, en las condiciones que estabas mirando cuando hiciste la cuenta.
Por qué una planilla
Por eso cada operación pasa por una planilla de Excel con fórmulas. Ahí cargo los precios, el costo de cada paso y lo que queda al final. La decisión sale de esa cuenta, no de la intuición ni de un cálculo de cabeza.
Con un paso, la cuenta mental alcanza. Con varias monedas y mercados en el medio, una fórmula no se olvida de ningún costo; yo sí me puedo olvidar.
Con el tiempo, esa planilla se volvió una forma de trabajar que repito en cada operación: la misma estructura, las mismas fórmulas, otros precios. Cómo llegué hasta acá, desde la primera cripto a los 11, está en Mercados.
Lo que me llevo
- La diferencia de precio es el punto de partida, no el resultado.
- Cada paso tiene un costo, y hay que contarlos todos antes de decidir.
- No hace falta adivinar para dónde va el precio. Hace falta hacer bien la cuenta.
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